miércoles, 12 de octubre de 2011

¡EL PAÍS DE NUNCA JAMÁS!

 Una de las películas Disney que me ha gustado mucho desde niña es Peter Pan. Seguramente todos habréis visto esta película en vuestra infancia y os habrá encantado a la mayoría. Por si no la habéis visto hablaré un poco sobre ella.
Peter Pan es un niño valiente que vive en el país de Nunca Jamás, un lugar fantástico en el que se puede soñar, existe la magia y los niños siempre son niños porque nunca crecen.
Peter Pan lleva a Wendy y a sus dos hermanos a ese sitio maravilloso y les presenta al resto de niños que viven allí. Juntos viven muchas aventuras.



 El país de Nunca Jamás  representa para mí un lugar maravilloso, en el que siempre se podía ser  niño y se podían cumplir todos los deseos y sueños que se tuvieran.
Cuando eres niño ves el mundo que te rodea de una manera especial, crees que todo es posible y que podrás hacer o ser lo que quieras. Es como cuando, por ejemplo, tu padre o madre te pregunta qué quieres ser de mayor y tú contestas: seré médico, astronauta, actriz, cantante...
Eres libre para pensar que puedes ser todo lo que quieras en un futuro, ERES LIBRE PARA SOÑAR.


Cuando creces y entras en el mundo de los adultos parece que ya no tienes el derecho o la libertad de soñar. Sin embargo, a veces cuando alguien tiene diferentes deseos y lucha por cumplirlos, las personas que lo rodean le dicen que soñar es una tonteria, que la vida es dura y que en ella no se cumplen nunca  los sueños.

Ejemplo: una mujer de veinticinco años le dice a su padre.
 - Papá estoy escribiendo un libro que es maravilloso y pienso que a muchas personas podría encantarles la historia que he inventado.
-Eso es una tonteria. Hay muchos escritores y es muy difícil triunfar, hija. Es mejor que sigas centrándote en tu trabajo y no centres tu atención en cosas que no te servirán para nada.-le dice el padre a su hija intentando ayudarla. Él quiere aconsejarle de la mejor forma posible,  pero sin darse cuenta está acabando con sus sueños.


Este es sólo un ejemplo, pero ya podreís entender a lo que me estoy refiriendo.

El hada Campanilla era mi personaje preferido, tanto que de niña pensé en lo maravilloso que hubiera sido que mi madre me hubiese llamado igual que ella. Para mí, Campanilla representaba y representa el sueño, los deseos, las ilusiones, la fantasía y LA LIBERTAD DE SOÑAR.

Así que terminaré enviándote un mensaje a ti, querido adulto:

"Ya no eres un niño, has crecido y has abandonado ese mundo mágico que te rodeaba y en el que todo era posible, pero te pido por favor que no permitas que nadie te quite la libertad de soñar y de intentar cumplir tus deseos."

¡SIEMPRE SERÁS LIBRE PARA SOÑAR Y PARA PENSAR QUE EN EL MUNDO TODO ES POSIBLE!



Cynthia

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